Ácido poliláctico.

El ácido poliláctico es una sustancia que tiene la cualidad de ser biocompatible, biodegradable, antialérgico, atóxico y reabsorbible por lo que no puede producir rechazo, se elimina naturalmente, no alerta al sistema inmunológico y se reabsorbe completamente.

Su efecto se extiende hasta 18 meses.

Se infiltra en diferentes capas cutáneas consiguiendo un tensado en la piel que proporciona un efecto rejuvenecedor y una reduccion de la flacidez facial practicamente definitiva.

Aumenta el grosor de la dermis en las zonas superficialmente deprimidas y aportarán elasticidad, dando a la piel un aspecto joven y terso y sin flacidez facial. Puede hacerse un retoque después de los primeros 20 días. Según la profundidad de las arrugas, se aconseja dividir el tratamiento en varias sesiones mediadas por intervalos de un mes, y no concentrar toda la infiltración en un encuentro.

Pueden tratarse arrugas del entrecejo, sienes, párpados, frente, patas de gallo y todos los surcos del rostro y el escote. También, se puede usar para dar volumen a pómulos, mejillas, manos, rodillas; para corregir cicatrices y fundamentalmente para acabar con la flacidez facial. Se recomiendan 3 sesiones, 1 cada 3 semanas.

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