Visia 3D, dermatoscopia y ecografía. Saber qué tiene tu piel antes de decidir qué se hace con ella.

Es para cualquiera que se esté planteando un tratamiento y quiera partir de datos en vez de impresiones. Y también para quien no busca tratarse nada, sino saber cómo está su piel y controlar una mancha o un lunar que ha cambiado de aspecto. La piel enseña por fuera bastante menos de lo que tiene por debajo: el daño solar acumulado durante años es invisible a simple vista y sin embargo condiciona cómo va a envejecer.
El sistema Visia 3D fotografía tu rostro con distintos tipos de luz y analiza manchas, poro, textura, arrugas y daño solar profundo, comparándolo con parámetros de tu edad. La dermatoscopia estudia lesiones concretas —lunares, manchas— con aumento y luz polarizada. Y la ecografía permite valorar las capas más profundas cuando el caso lo requiere. Todo se hace en una sola visita, sin molestias y sin preparación previa.


Sales de la consulta con el análisis explicado y, si procede, con una propuesta de tratamiento ajustada a lo que hemos visto. El estudio queda registrado, así que en las revisiones podemos comparar y comprobar de forma objetiva si tu piel está mejorando. En el caso de las lesiones pigmentadas, ese registro es especialmente útil: permite seguir la evolución de un lunar en el tiempo en lugar de fiarlo a la memoria.
Visia 3D y dermatoscopia en una sola visita.
Vemos juntos los resultados y qué significan.
Propuesta de tratamiento o control periódico.